El día de Reyes del Pastorcito

Se cumplen 73 años desde que un grupo de palmerinos se organizasen para peregrinar a la aldea del Rocío. La finalidad de esta peregrinación era rendir homenaje a la Adoración del Niño Jesús. Llevaron una serie de ofrendas al Divino Hijo de Ntra. Sra. Del Rocío. En esta peregrinación también se llevaron regalos para los niños de la Aldea. De esta forma emularon a los Sabios de Oriente que entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre. Y arrodillándose, lo adoraron. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra (Mt. 2:11). Ese año del 1945 el Día de Reyes fue distinto. Esta peregrinación se repitió durante una década. La devoción al Pastorcito y esta iniciativa hizo que surgiera la Hermandad del Divino Pastorcito del Rocío.

De entre muchos presentes regalados al Hijo de la Virgen del Rocío, uno de los más conocidos data de 1949. Consistió en: Sombrero de plata y oro, repujado y cincelado. Bastoncito del mismo metal. Traje completo de Pastor de tisú de oro y pelliza de armiño, donado íntegramente por Don Diego Pérez Gayangos y familia. Este fue el que vistió la sagrada imagen en su traslado a Almonte, coincidiendo así, por vez primera, los ropajes de la Virgen y el Niño.

Esta singular Hermandad forma parte de la Hermandad del Rocío de La Palma del Condado, siendo los miembros del Grupo Joven de la misma quienes portan las insignias y el Simpecado del Pastorcito. Estos están presentes en todos los cultos de la Hermandad: triduo, función, sabatinas, peregrinación, excepto la Romería. Es llamativo para muchos ver que en la Peregrinación Oficial de La Palma hay dos Simpecados en el Altar Mayor.

El Grupo Joven ha heredado la devoción y culto por el Divino Pastorcito. Cada día 6 de enero, se celebra la Solemne Función Religiosa en honor del Divino Pastorcito del Rocío. Con este acto ceremonioso se celebra y conmemora la Epifanía del Señor. Después de la misma se actualiza otra de las tradiciones de la hermandad. Los miembros del Grupo Joven junto con los miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad y el Coro de la Hermandad visitan la casa convento de las Hermanas de la Cruz. Allí se les hace entrega de regalos a las ancianas del asilo y a las Hermanas que las asisten. Se cantan villancicos y se comparte un Día de Reyes especial.

Esta visita a unas ancianas que sonríen con los regalos y los cantes de los jóvenes de la Hermandad rememoran esas peregrinaciones que buscaban la sonrisa de los niños que vivían en una situación no fácil en la Aldea del Rocío en los años cuarenta.