En Huelva huele a Rocío

Acabamos de entrar en un nuevo año y eso en mi tierra se nota. A los rocieros de Huelva les va cambiando el semblante, el estado de ánimo; ahora se les ve aún más nerviosos, más inquietos; porque, aunque en este bendito rincón de Andalucía el Rocío se vive y se palpa durante todo el año, la ciudad en este tiempo comienza a vestirse de gitana.

Y es que este inicio del año nos anuncia que nuestro primer encuentro oficial con Ella está cerca y sólo eso ya es motivo de alegría. En unos cincuenta días nuestra Hermandad se volverá a postrar ante la Virgen en su ermita con motivo de su peregrinación extraordinaria y ese fin de semana es esperado con ilusión por todos los rocieros de Huelva e incluso por muchos otros de diversos lugares a los que les gusta acompañarnos en tan especial acontecimiento. Cincuenta días sí, ¡qué cifra más bonita!

En la casa-hermandad se suceden las reuniones de peñas y grupos para organizar las casas, el costo, los carros, los tractores… Y se oye hablar por sus esquinas de “enganchás” de mulos, de “montás” de caballos, de alquileres… Todo huele más a Rocío.

Aunque cierto es que nuestra casa goza de una continua vida y actividad, es en estos primeros meses cuando todo se vive más intensamente. Los rosarios de los jueves se vuelven más numerosos en afluencia y se convierten en la excusa perfecta para ir adentrándose poco a poco en una nueva “primavera rociera”. Comienza el proceso electoral para hermano mayor, la inscripción de vehículos para la peregrinación, la asamblea general de hermanos, etc., y todo ello es motivo para hablar de Rocío. Porque la mente de los rocieros de Huelva ya sólo imagina momentos de camino de Moguer y convivencia en Gato, de rosario de velas con Simpecados coloreados por bengalas de Hermandades con solera alrededor del Santuario, de salves emocionadas ante la reja, de enérgicos vivas salidos del corazón de una hermana mayor que ve cómo se está cumpliendo el sueño de su vida rociera, de procesión dominical por la aldea, camino del nido de la Blanca Paloma de sus amores para recibir al Pastorcito Divino en la eucaristía o de fraternidad entre gente que habla el mismo idioma, ROCÍO.
Y es que si te paseas por mi Huelva en esta época, en cualquier bar, en cualquier calle, en cualquier plaza, vas a oír la palabra Rocío.

Porque en Huelva lo que mueve el Rocío no lo mueve nada ni nadie. En Huelva el Rocío se transmite de generación en generación como parte de su ADN. Huelva es Colombina, carnavalera, cintera, cofrade, pero por encima de todo “Huelva es Rociera”.

Comienza a deshojarse un nuevo calendario. Cambia el año y, con él, llegan nuevas metas, nuevos proyectos, nuevos propósitos, pero lo que nunca cambian son los sentimientos de los rocieros.

¡Qué privilegio más grande es ser rociero y de Huelva!

Carlos Luis Quintero