¿Cómo vivir una buena Semana Santa?

Esta pregunta que da título al artículo que hoy escribo para periodicorociero.es podríamos haberla realizado cuando comenzaba la cuaresma. Porque es durante la cuaresma cuando podemos aprovechar ese tiempo para prepararnos a vivir la Semana Santa.

En casi todos los sitios, en unos más que en otros, por ejemplo en Andalucía, la Semana Santa es un enganche turístico, y para ver procesiones se toman días de vacaciones cristianos y ateos. Unos valoran unas cosas, otros miran otras y hay quien le da valor a las dos: a lo religioso y a lo artístico y cultural.

Pero hoy es domingo de ramos y yo lanzo una pregunta que podría tener respuestas muy simples pero podrían sumar en nuestro crecimiento cristiano: ¿Cómo vivir una buena Semana Santa?

Lo primero es no faltando a los cultos que a lo largo de todos estos días se celebran. Hoy nuestras parroquias harán la procesión de palmas y ramos olivos, se bendecirán esas palmas y ramos de olivos nuevos, y se ensalzará al Rey de los cielos que viene con Hosannas, además de celebrarse la Santa Misa.

Lo segundo es buscar cada día unos instantes para acercarnos al Señor, para rezar cerca de su corazón y pedirle nos enseñe a profundizar y entender la grandeza de su pasión.

Lo tercero, para aquellos a los que les gusta, (y me incluyo), los pasos en las calles, aprender a mirarlos como parte que nos ayuda a contemplar el evangelio, el mensaje del Señor. Orar al paso de cada procesión, con el debido respeto, con el obligado silencio, y tomar conciencia de que pasan Jesús y María por delante de nosotros, y saber leer lo que nos dice cada imagen concreta.

Lo cuarto, si en la cuaresma no se hizo, intentar participar del sacramento de la penitencia. Confesar nuestros pecados no nos hace débiles, sino fuertes ante Dios. Los curas tenemos tantos o más defectos de los que llegan a los confesionarios. No nos veáis como jueces, sino como administradores del perdón de Dios, de su infinita misericordia.

Lo quinto, nunca olvidar a la Santísima Virgen en la Semana Santa. Ella sabe de oración, de dolor, de esperanza, de consuelo… Por eso, nadie hay mejor que la Virgen para enseñarnos a vivir una Semana Santa.

Lo sexto, procurar a lo largo de esta semana ser agradecidos, muy agradecidos, y desde que despertemos, dar gracias con generosidad por lo que tenemos y por lo que somos. Quejémonos menos y seamos más agradecidos todos.

Lo séptimo, santificar cada uno de estos días. ¿Cómo se hace? Bendiciendo a los que viven con nosotros, a nuestros vecinos, a nuestro hogar, a las calles que pisamos, a la gente que nos encontramos en el camino, a los amigos, a los que están enemistados con nosotros; bendecir la comida, el pan, el agua… Santificar el trabajo, bendiciendo a los compañeros, lo que hacemos… Santificar cada segundo vivido.

Lo octavo, proponte hacer una buena obra cada uno de estos siete días. Ni te imaginas cuántas cosas se pueden hacer. Ayudar a alguna vecina a subir las bolsas de la compra, acompañar a algún mayor a cruzar la calle, responder de buenos modos a quién te pregunta dónde se encuentra una dirección, dar un beso cada día a quien solo se lo das en Navidad… Hay tantas cosas que puedes hacer, que sería una lástima que te quedaras sin, al menos, hacer una sola cada día.

Lo noveno, participar con los cinco sentidos del triduo pascual. Los cristianos y, por tanto, los rocieros, no podemos quedarnos sin vivir el triduo pascual. Asiste a los oficios, benefíciate de participar en ellos porque no vas a recibir ningún mal, sino todo lo contrario. Lee en estos días la Palabra de Dios. Interésate por algún versículo del evangelio.

Y el décimo, celebra a Cristo Resucitado, alégrate con la Santísima Virgen, dile a la Virgen que te rocíe de resurrección, que te haga resucitar con Cristo y pon todos los medios para, con la ayuda del Señor, resucitar la bondad, la generosidad, el amor en tu casa, en tu trabajo, en tu parroquia, en tu hermandad, en tus relaciones y en todo tu entorno.

¿Has visto cómo no es tan complicado?

En este domingo de ramos del año 2016, bendigo a cada uno de los lectores de periódico digital rociero, deseándoles el amor del Señor y una buena Semana Santa.