Golpeando el llamador del viejo portón de la casa de mis recuerdos, sale a recibirme el duende guardián de la alcoba de mis sueños, que como si de una visita a un museo se tratara, dejándome llevar de su mano, me guía haciendo un recorrido por todos ellos dándome cumplida reseña de cada uno...
...Ves, cuando eras pequeño y soñabas jugando a ser torero. Después en el instituto soñabas ser cirujano. Tempranamente te enamoraste y tuviste los sueños del amor que tantas alegrías y sufrimientos te trajeron. Mas tarde, la necesidad en tu casa, te hizo soñar con ser el mejor de tus nueve hermanos para servir de firme apoyo en las empresas de tu padre, al que por cierto sueñas y añoras cada día. Soñabas el día de tu boda con Mili, la que tantas veces juntaste sus iniciales y las tuyas en un corazón atravesado por una flecha y escrito en la corteza de un árbol, con la esperanza de que este fuera eterno. Soñaste tener, tres hermosos retoños que dieran consistencia a tu hogar cristiano, Rafael Ángel, Rocío y Francisco Javier... Hay muchos sueños mas, todos importantes y maravillosos, podéis imaginarlo, seguramente parecidos para toda la gente de bien, que suele ser poco ambiciosa y la generosidad es la nota dominante en sus vidas.
Sin embargo, en aquella inmensa alcoba de mis sueños, como presidiéndolos todos, está el mas bello y anhelado por mí. Es una forma de sentir. Es algo sublime y mágico. Es una pauta de vida. Es algo de lo que seré aprendiz eternamente pues solo en sueños podrá asemejarse mi amor por lo humano, a las enseñanzas de nuestro Maestro y Señor Jesucristo, (el mejor de los romeros) y al ejemplo de su Stma. Madre del Rocío.
“SER ROCIERO” es el sueño que anhelo desde que te conocí, Rocío, hace ya la friolera de treinta y ocho años. Te soñé día y noche, en mis alegrías y mis penas, en el camino y en la aldea, en mi trabajo y en mi tiempo libre, en todas las circunstancias de mi vida y la de los míos, tu nombre no se cae de mis labios cada segundo de mi existencia, para agradecerte tu protección para los míos y para mí, porque a Ti, Rocío, te lo debo todo y sin Ti, no soy nada.
Sabes bien que en mi corazón, siempre tengo dispuesto un nido de amor, deseoso de tu venida para agasajarte con las mejores galas de mi alma, intentando ser como tú quieres que sean los rocieros: verdaderos cristianos comprometidos con la confundida sociedad de nuestro tiempo, con las miserias, la marginación, la falta de honestidad, el desorden en la familia por falta de respeto a esta institución (tantos divorcios e hijos como perritos sin amo)...
Pero sigue siendo mi sueño “SER ROCIERO”, algo que siempre consideré como el más alto exponente de mi vida y que no acabo de aprender totalmente por el alto nivel de sacrificio que exige. Pienso, que sólo está reservado a los hombres cuya espiritualidad y bondad, el Señor la bendice con la Santidad. Así entiendo lo que es para mí SER ROCIERO...
Ser rociero,
ser rociero es algo más,
que un cante que hable de Ella
alreó de una candela
o el baile de mi flamenca
cuando se hace la pará.
Es algo más
que sentirse peregrino
por que vas con tu hermandad,
ser rociero es algo más
es ofrecerle tu mano
al que nunca entenderá
que el rociero es tu hermano
también en la adversidad.
Ser rociero,
ser rociero es algo más,
que hacerse llamar ”hijo suyo”
sin comprometerse a ná
que llevar su simpecao
o una vara plateá.
Es algo más,
que un carné que así lo diga
o una medalla colgá...
ser rociero es algo más
es un hondo sentimiento
que siempre has de predicar,
vivir sin resentimiento
es amar, amar y amar.
Ser rociero,
ser rociero es algo más,
que hacer una buena obra
cuando te vean los demás
o sentirse generoso
con quién te pueda pagar
es algo más
que el cristal del mejor vino
que ofreces a tu amistad
ser rociero es algo más...
es no preguntar quién eres
cuando te ofrezca mi pan
es sin que nadie se entere
ayudarte a caminar.
Ser rociero
ser rociero es algo más,
que hacerte ver en los cultos
y en los actos de hermandad
que agarraito a sus rejas
te vean la gente llorar
es algo más ...
que llevá el lunes a la Virgen
sobre tus hombros posá
ser rociero es algo más…
es amar a tu enemigo
y saberlo perdonar
es llevar siempre contigo
la paloma de la paz.

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