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title: "Ante la Virgen con las manos vacías"
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date: 2026-07-06
modified: 2026-07-05
author: "periodicorociero"
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type: post
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# Ante la Virgen con las manos vacías

**DIRECCIÓN PERIÓDICO ROCIERO | Francisca Durán Redondo |** A veces nos empeñamos en llegar al santuario cargados de promesas grandiosas, de peticiones milimétricas o de justificaciones por el tiempo que hemos pasado alejados del altar.

Nos pasamos la vida construyendo discursos para convencer al mundo de lo buenos que somos, buscando la aprobación de los demás en una carrera diaria que solo genera cansancio y aislamiento. Sin embargo, la mayor bofetada de realidad cristiana ocurre cuando nos plantamos frente a la Virgen y descubrimos que a Ella no le interesan nuestras medallas, ni nuestros títulos, ni la fachada impecable que intentamos mantener de puertas hacia fuera. Ella nos espera para desarmarnos.

La auténtica devoción se mide en esos segundos de silencio donde te quedas sin argumentos y te das cuenta de que vas con las manos completamente vacías. Ser rociero exige una valentía casi revolucionaria en los tiempos que corren: la valentía de reconocerse vulnerable, de aceptar que caemos y que el egoísmo muchas veces nos gana la partida en el día a día con la familia o los compañeros de trabajo.

El verdadero milagro de la fe no es que las dificultades desaparezcan de golpe, sino que la mirada de la Madre nos obliga a bajarnos del pedestal, a mirarnos a la cara entre nosotros sin rivalidades y a recordar que la fraternidad no es teoría, sino un plato de comida compartido, un perdón a tiempo y un hombro donde el vecino pueda desahogarse.

Cuando se despeja el templo y la rutina nos devuelve a nuestras obligaciones, el verdadero examen empieza en la calle. No tiene sentido conmoverse ante el altar si luego cerramos la puerta al que nos pide ayuda o si guardamos rencor por viejas rencillas.

La Virgen nos exige una coherencia incómoda pero transformadora: limpiar el ego, mirar al prójimo con respeto y convertir nuestra propia existencia en un refugio habitable para los que sufren en mitad de la tormenta cotidiana.

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**Francisca Durán Redondo**

**Directora de periodicorociero.es**
