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title: "El niño de los ojos grandes"
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date: 2026-08-29
modified: 2026-08-27
author: "periodicorociero"
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# El niño de los ojos grandes

**DIRECCIÓN PERIÓDICO ROCIERO | Francisca Durán Redondo |** Si te miras desde abajo, el mundo parece un lugar gigantesco y lleno de gente que siempre corre de un lado para otro con carpetas y teléfonos.

Los mayores se olvidan a veces de levantar la cabeza para descubrir que el cielo sigue siendo azul. Por eso, cuando entro en la iglesia, lo primero que hago es buscar tus manos.

Me gusta ponerme de puntillas, muy cerca de la reja, para comprobar que sigues ahí, quieta, escuchando todo lo que la gente te cuenta al oído. A mi altura no importan las palabras difíciles ni los discursos que preparan los adultos; a mí me basta con saber que, cuando te pido que cuides a mis padres o que ayudes a mi abuelo a no cansarse tanto al andar, tú ya te has enterado de todo antes de que termine de hablar.

Mamá me dice siempre que eres como una escalera invisible que llega directo hasta Dios. Yo me imagino que tus vestidos largos y tus mantos llenos de flores son los peldaños por los que mis oraciones suben jugando, sin prisa, hasta alcanzar el corazón del Señor.

Por eso me gusta tanto venir a verte, porque contigo la fe no es algo aburrido que se estudia en los libros, sino la alegría de saber que tengo una Madre del cielo que sonríe cada vez que hago algo bueno por los demás o cuando comparto mis juguetes en el colegio. Contigo es muy fácil entender lo que significa ser generoso, porque tú nos lo das todo sin pedir nada a cambio, regalándonos esa tranquilidad que nos hace jugar y reír sin ninguna preocupación.

Y lo que más me divierte de todo es fijarme en ese Niño pequeño que sostienes en tus brazos. Me encanta ver cómo nos mira a todos, como si quisiera bajarse un ratito para correr conmigo por los bancos o jugar a la pelota. Es el Pastorcito, el amigo que nunca falla y el que nos enseña que para ser grandes de verdad primero hay que ser pequeños y tener un corazón lleno de bondad.

Hoy no vengo a pedirte cosas materiales ni juguetes nuevos; solo quiero darte las gracias por estar siempre esperándonos con los brazos abiertos y pedirte que nos contagies a todos, especialmente a los mayores que andan tan serios, esa ilusión tan bonita de vivir la vida con una sonrisa enorme y el alma llena de felicidad.

**Francisca Durán Redondo**

**Directora de periodicorociero.es**
