La suerte de los rocieros

La suerte de los rocieros es tener a la Virgen por Madre, porque la Virgen nos ayuda a ser mejores cristianos.

La suerte de los rocieros es tener un camino para andarlo que nos asegura un premio al final, y es un premio que se viene con nosotros por donde vayamos y es tan valioso que no tiene precio, porque nadie podría ponerle valor.

Nuestra suerte debería de tenernos siempre agradecidos, porque los rocieros sabemos que por más que cansen los caminos cuando se vuelven difíciles, al final nos encontramos con Ella que nos espera para que se nos olviden las penas.



Yo, como rociera, me siento la persona más afortunada del mundo, porque comprendo que si la Virgen del Rocío nos da mucho es para que se comparta con los demás, y que esa alegría que nos entra cuando llega la Romería es para que no se nos agote cuando llegamos de vuelta.

La suerte de los rocieros es que de la vida podemos hacer Romería para encontrarnos todos los días un rato con la Señora.