Hoy es un buen día para darte las gracias



Aunque todos los días tengo a la Virgen en mi pensamiento, hay veces que parece no dejar tregua para que me ocupe de otras cosas. Y hoy es uno de esos días. Hoy no quiere que piense en nada ni nadie que no sea Ella; incluso cuando intento centrarme en algo, Ella acapara mi atención y no puedo más que sentirme agradecida, inmensamente agradecida porque ha visitado mi corazón.

Se lo había pedido con insistencia, con paciencia y con Fe. Suelo decirle que quiero estar siempre cogida a sus manos, que me mata el miedo sólo de imaginarme sin su protección y su ayuda, que cada vez que siento que está conmigo todo cambia de forma positiva.

A pesar de que soy dura para llorar, hoy es uno de esos días en que las lágrimas son manifestaciones de alabanza a Dios, porque es maravilloso proclamar con Santa María del Rocío las grandezas de un Creador que todo lo renueva y todo lo modifica para nuestro bien.

Si hubo momentos de duda, si mi fe llegó a tambalearse, en el fondo de mi alma aguardaba que el trabajo que la Virgen estaba haciendo llegara a buen término. Porque si de algo estoy segura es de que la Virgen trabaja con desdén intercediendo por cada uno de sus hijos.

Hoy es uno de esos días en los que ni palabras hay para expresar tanto como se recibe de Ella, porque hay demasiados detalles en mi vida, en los que he palpado la presencia de la Virgen del Rocío y su acción certera para que me llegara algún poquito de la Gracia del Pastorcito. Demasiados como para asegurar que si no hubiera estado la Virgen mediando no hubiera sido testigo de esas bendiciones.

¡Qué verdad es que no hay nada imposible para Dios! Y nada mejor que acercarse a la Señora para descubrirlo.

Hoy es uno de esos días que no quisiéramos que terminen nunca para continuar dándole las Gracias.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es