Lunes Santo




Ayer se abrieron las puertas de la Semana Mayor y hoy Cristo continúa su camino, indicándonos la importancia de su pasión, recordándonos que su sufrimiento no fue en vano, que su calvario no cayó en saco roto y que todo le valió la pena por nuestra salvación.

Entender un Amor tan grande, con letras mayúsculas, sin límites, sin más condición que la de enseñarnos a amar, no es tarea fácil a no ser que seamos asiduos a la Palabra de Dios que nos ayuda a entender ese lenguaje de Jesús, nuestro Pastorcito Divino.

Hoy es Lunes Santo, y las procesiones volverán a engancharnos, saldremos a la calle para acompañar el dolor de Cristo y de María, algunos vestirán su túnica nazarena, otros serán meros espectadores del transcurrir de los cortejos y pasos, y otros seguirán aprovechando el sol en las playas o en la sierra en sus días de vacaciones.

Me atrevo a decir, que una gran mayoría de lectores de las páginas de periodicorociero.es – Periódico Digital Rociero, son cristianos y rocieros, y por eso deseo aprovechar desde la suerte de escribir a diario en esta editorial, para recordar a todos que no dejemos pasar desapercibido estos días importantísimos de redención y misericordia. Que cuando miremos a la Santísima Virgen del Rocío, lo hagamos para llegar a Cristo, que cuando veamos en sus manos al Pastorcito Divino, sepamos descubrir lo que hay tras su sonrisa, que cuando acudamos a Ella sea para decirle una y otra vez que nos conduzca al que es camino, verdad y vida, al único que lo puede todo, al que dio su vida por nosotros.

Ojalá este Lunes Santo no sea un Lunes Santo cualquiera, sino un día para vivir desde la profundidad a la que el Evangelio nos invita.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es