Tú has vencido (Va por ti, Pablo Ráez)




A lo largo de estos 10 años que en el presente 2019 celebra nuestro periodicorociero.es – Periódico digital rociero, hemos visto pasar muchas cosas, acontecimientos, noticias buenas y menos buenas, temas mediáticos que nos han venido sirviendo para tratarlos desde la visión rociera…
Una de las cosas vividas fue vivir a la vez que Pablo Ráez, la lucha contra su enfermedad y, sobre todo, la lucha para que todas las personas tomaran conciencia de la importancia de ser donantes, y darle visibilidad a esta realidad.
Pablo fue un auténtico testimonio de fe, fuerza, coraje y compromiso. Gran legado el que nos dejó antes de marcharse y, hoy recordamos en nuestro periódico la editorial que entonces le fue dedicada, siendo esta una forma de recordarlo a él y a su mensaje.


En todos los lugares, no solo de España, también de más allá de nuestras fronteras, nos hemos quedado enganchados al mensaje de un joven malagueño de 20 años que ha dado toda una lección de vida, de valentía, de solidaridad y de amor antes de partir para siempre.

De tanto como los medios de comunicación nos venden la imagen de una sociedad corrompida por el dinero, que parece haberse acostumbrado a la violencia, una juventud alejada de valores… Nos hemos habituado a ver solo esa parte y hemos dejado de mirar a los jóvenes que creen en un mundo mejor, a las personas que se dejan la piel por esparcir semillas de bondad a su paso, a la gente que es feliz viendo felices a otros. Y es que ese tipo de personas existen y un ejemplo de ello ha sido Pablo Ráez.

Nos quejamos hasta de respirar. Pablo aprovechó hasta su último aliento para dejarnos un lema “Siempre fuertes”. Estaba feliz de estar vivo, su sonrisa reflejaba la esperanza y su coraje se convirtió en todo un testimonio que, a través de las redes sociales, fue atrapando el corazón de miles de personas.

Al estar enterado de su enfermedad, una leucemia, ensanchó su corazón y lo dejó latir con todas sus fuerzas y, en lugar de sumirse en la desesperación, afrontó con paz el proceso que le aguardaba, haciendo que cada minuto fuera valioso para ayudar a los demás, solicitando con su sonrisa y su generosidad que la gente se animara a donar médula. No lo pedía para él, lo pedía para todas las personas que, como él, estaban, están y estarán intentando ganarle la batalla a la enfermedad.

En más de una ocasión, cuando acudía a ver a la Virgen del Rocío, recordaba los mensajes de Pablo, y le pedía por su recuperación.

Creo que Pablo ha ganado una batalla: la de la indiferencia y el pasotismo. Pablo ha ganado la batalla a la enfermedad, sí; porque solo está enfermo el que deja inutilizada el alma, el que se abandona como si hubiera perdido una partida. Él no se abandonó, luchó. Tampoco perdió, ganó vida para muchísimas personas. No pensó en sí mismo, pensó en todo ser viviente que pudiera estar pasando por lo mismo que él pasaba.

Gracias, Pablo. Tu lección, tu mensaje, tus palabras, tu sonrisa… Nos han tocado a todos los corazones, nos has hecho reflexionar y ponernos las pilas. Y has conseguido algo hermoso: se ha hecho viral el bien, porque el bien existe y siempre acaba venciendo. Y tú has vencido.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es