El sueño de ser filial



Llegar a ser filial de la Hermandad Matriz de Almonte es uno de los mayores deseos de las Hermandades que aguardan ese momento.

Sorprende cuando una Hermandad es nombrada filial y las que siguen esperando consideran que, por el tiempo que llevan erigidas canónicamente, deberían haber sido ellas las que entraran a formar parte de esa lista.

Sin embargo no son los años los que deciden a quién le toca o no ser Hermandad filial. Son los hechos, la actitud, la paciencia, lo que se hace y se deja de hacer, la formación, los cultos y las actividades que giran en torno a la Virgen del Rocío, la convivencia entre los hermanos…, lo que va determinando que es el momento de dar ese paso, en último término decidido por la Hermandad Matriz.

Personalmente creo que es una decisión muy difícil, que una vez tomada gustará a unos, más y a otros, menos, pero debe ser examinada con lupa para garantizar la continuidad de una nueva Asociación de fieles, convertida en filial rociera. Examinada con lupa porque sería muy triste mantener una Hermandad con unos días de Triduo o Novena para justificar su existencia y ganarse el asistir a la Romería. Examinada con lupa porque puedes llevar cientos de años esperando y sin embargo sin haber despegado del suelo, sin haber construido nada, sin haber removido los cimientos para que la casa no se caiga.

Las Hermandades tienen mucho que aportar al mundo y es necesario que las que vienen empujando sirvan para rejuvenecer a aquellas con más años. Urge que no lleguen aletargadas porque tengan sensación de larga espera, sino porque la espera se reconvierta en oración y acción, en relación con Dios y con los hermanos, en entrega para los demás. Es la única forma de hacer camino y llegar, a pesar del cansancio, fortalecidos y satisfechos de estar dándolo todo para ser recompensados por la que le da sentido a todo ello.

Es el momento de cambiar la conocida frase de “a seguir esperando” por “tenemos más tiempo para crecer”. Así es como lo sueños se hacen realidad, en el momento que menos te lo esperas.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es