No te olvides




Con agradecimiento abro los ojos y veo las primeras luces del día. Todavía no ha amanecido del todo, el cielo se debate entre nubes blancas y tostadas, pero Dios vuelve a darme la oportunidad de disfrutar de un día nuevo. Doy las gracias y soy consciente de mi privilegio, del don que se me concede, y caigo en la cuenta de que no siempre lo agradezco cómo y cuánto debiera.

Los primeros pasos de este día los doy con humildad, con gratitud, esperanzada de contar con un Dios que me ha dado tanto siendo tan minúscula en medio de la creación, y tal como miro a mi derecha, encuentro la medalla de la Virgen del Rocío en mi mesita de noche, la beso y empiezo la rutina de la jornada.



Al llegar al trabajo, frente a mí y a la espalda de mi ordenador, me vuelvo a encontrar con la Virgen del Rocío, poso otra vez en Ella mi mirada, sin decirle nada se lo digo todo, en un lenguaje íntimo y de complicidad que me tranquiliza.

No entiendo exactamente qué será lo que de mí espera en este día, pero yo sigo esperándolo todo de su amor generoso, de sus manos que no me sueltan y de la dádiva de su gracia de la que está lleno su corazón.



Dar las gracias es lo que más me brota del corazón en este momento, motivos hay para ello, aunque no siempre las circunstancias sean las que desearíamos que fueran. Recordamos muy fácilmente lo “malo”, lo negativo, y olvidamos rápidamente lo bueno. Somos más propensos a pedir que a agradecer, y es maravilloso hacer repaso de las maravillas que, por intercesión de la Virgen, el Señor nos ha concedido. Es impresionante llegar a Ella y encontrar el don de Dios.

No te olvides, amigo lector de periodicorociero.es – Periódico digital rociero, de ser agradecido, de abrir tu corazón a un agradecimiento sincero y puro, y acuérdate de los favores que, así porque sí, porque eres afortunado de ser hijo de tan buena Madre, han llegado a tu vida regados de Rocío.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es