La unidad de los cristianos




Estamos viviendo la semana de oración por la unidad de los cristianos.
Unos versículos del Evangelio de San Juan “Permaneced en mi amor, y daréis fruto en abundancia”, son el lema de este año. Y el Papa Francisco nos pide orar por esta intención que, a pesar de haber ido avanzando, sigue necesitando del esfuerzo y de la comprensión de todos.

Buscar esa unidad en nuestros días es prioritario para vivir bajo un mismo Señor y un mismo Espíritu.

Todos debemos permanecer unidos al amor de Dios, sin titubear, y eso también exige de nosotros que seamos comprensivos y misericordiosos con los demás, sin buscar más interés que la gloria del Señor.

Personalmente, me encanta el lema de este año, un año que es continuidad del que hemos dejado atrás, profundamente marcado por la pandemia del coronavirus, que un día será historia pero que actualmente está destrozando a personas y familias enteras y nos tiene en una continua batalla por salir ilesos de ella.

La pandemia nos ha enseñado a estar unidos, remando en el mismo barco hacia un mismo destino, y aún siendo imprescindible esa unión por la salud de todos y por la salvación de la vida, sigue habiendo gente que actúa por libre, como eslabones sueltos de una cadena que, cuanto más eslabones pierda, más se debilita.

En una sociedad en la que tanto se habla de separaciones para alcanzar poder, nuestra Iglesia nos llama, nos invita a rezar por la unidad de los cristianos, que comenzó el pasado 18 de enero y culminará el día 25, y en la que todos deberíamos responder a esa llamada de oración, tan necesaria en estos tiempos convulsos y difíciles.

Que al menos los cristianos seamos fuertes en lo que se nos pide en el Evangelio. Y que la Virgen del Rocío, que es Madre de Dios y Madre nuestra, y es Templo del Espíritu Santo y Madre de la Iglesia, nos enseñe y nos ayude a permanecer en el amor de Dios y a participar de la unidad, por la que esta semana estamos orando con mayor intensidad.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es