La primera dosis de la vacuna




Ayer me emocioné de todo corazón cuando mi madre recibió la primera dosis de la vacuna contra el COVID.

Me emocioné porque, desde que estuvimos confinados el pasado año, desde marzo hasta mayo, lo único que me importaba era que mi madre no se fuera a contagiar del puñetero “bicho”.

Me emocioné pensando en las miles de personas que han perdido su vida sin haber podido ser vacunados, en las que están en la UCI sin saber cuándo saldrán de ella o si llegarán a salir. En las familias que han perdido a un ser querido por causa de esta terrible pandemia.

Me emocioné cuando algo tan simple y tan grande como el pinchazo de una aguja, le estaba trasladando a mi madre ríos de salud, horas eternas del trabajo de los científicos que la han hecho posible, desvelos de los profesionales sanitarios que han dado y siguen dando sus vidas para que los pacientes se salven.

No me avergüenza decir que me emocioné y mucho, y lloré cuando se la pusieron, porque no nos hacemos a la idea todavía de lo privilegiados que somos con este paso importantísimo, el de recibir la vacuna, que no es obra de la casualidad sino de la ciencia, que es uno de los siete dones del Espíritu Santo, lo que significa que Dios ha estado como un faro de luz para las personas que han investigado hasta dar con el remedio.

Y fueron solo unos segundos, pero esos segundos me resultaron gloria bendita, porque de pronto caí en la cuenta, una vez más, de la falta, la muchísima falta, que mi madre hace en su casa, nuestra casa, de que la Virgen del Rocío escucha nuestras oraciones y de que seguimos confiando en Ella y llevará a puerto seguro a todos los que se confían a su intercesión. Porque así ha sido siempre y así seguirá siendo.

Para mí no ha sido solo la vacuna contra el COVID, para mí ha sido una inyección de esperanza, de ilusión, de vivir el presente con más ganas y de poner tanto el presente como el futuro en las manos de Dios y bajo el manto de la Virgen del Rocío, donde todo está siempre a salvo.

Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es