El grupo joven de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Olivares vivió en la jornada de ayer, sábado 7 de noviembre de 2026, su esperada Peregrinación de Jóvenes. La cita, que congregó a un entusiasta sector de hermanos de entre 8 y 18 años de edad, se desarrolló en un ambiente de absoluta convivencia y fe compartida, uniendo el rezo inicial ante la Patrona de Almonte con un posterior caminar a pie con destino a las arenas de la aldea.
OLIVARES | Redacción periódico rociero | Los jóvenes rocieros de Olivares guardan ya en sus corazones los recuerdos de un día imborrable. Tras semanas de preparativos que incluyeron las pruebas de los polares oficiales de la corporación y un concurrido plazo de inscripción a finales de octubre, la comitiva inició su actividad ayer desde muy temprano.
Las puertas de la capilla propia se abrieron a las 8:00 horas para realizar una íntima oración de salida antes de emprender el viaje en autobús hacia tierras onubenses bajo el lema «Caminando juntos bajo la mirada de la Virgen».
El primer instante de profunda emoción de la jornada se experimentó a las 9:00 horas. Una vez llegados a Almonte, los peregrinos se dirigieron a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde realizaron una solemne oración ante la Santísima Virgen del Rocío, poniendo en sus manos los proyectos y anhelos de toda la juventud del pueblo. Tras este encuentro mariano, el grupo inició la marcha a pie por los senderos, donde el rezo del Ángelus a las 12:00 del mediodía marcó un emotivo alto en el camino para cantar y estrechar los lazos de hermandad.
La llegada a la aldea almonteña se produjo en torno a las 14:00 horas, momento en el que todos los participantes disfrutaron de un almuerzo conjunto y de una animada convivencia en las dependencias de la Casa Hermandad.
El regreso a Olivares se emprendió a las 18:00 horas, dando por concluida en la capilla una actividad que ha demostrado la excelente salud y el prometedor futuro de la devoción rociera en la localidad sevillana.







