La Real Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Valencia llevó a cabo una jornada de cultos, formación y convivencia el pasado sábado 3 de octubre. La cita de rociera incluyó el piadoso rezo del Santo Rosario, una ponencia a cargo de su Director Espiritual y un posterior encuentro fraternal entre todos los hermanos y devotos asistentes.
VALENCIA | Redacción periódico rociero | La Real Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Valencia desarrolló con éxito su programación de actos el pasado sábado 3 de octubre. La corporación convocó a sus hermanos y fieles a una intensa jornada que combinó la oración mariana, el aprendizaje y la posterior convivencia comunitaria.
Los actos se iniciaron a las 19:30 horas de la tarde con el rezo del Santo Rosario, un momento de recogimiento litúrgico que sirvió para desgranar los misterios en torno a la devoción a la Blanca Paloma. Seguidamente, a las 20:00 horas, tomó el testigo la actividad formativa programada por la junta de gobierno para este inicio del curso.
La sesión consistió en una charla formativa que corrió a cargo del Director Espiritual de la hermandad, don Fernando T. March. El sacerdote y responsable religioso de la filial guió la ponencia ante los miembros de la corporación que se dieron cita para profundizar en los aspectos espirituales propios de la entidad.
Una vez concluidos los actos institucionales y de formación, la jornada se trasladó al terreno de la fraternidad. Los asistentes compartieron una cena de sobaquillo, para la cual la hermandad puso a disposición de los presentes un servicio de bar, cerrando de este modo la velada de octubre en un ambiente distendido y de unión entre los rocieros valencianos.







