Bajo el título “Entre faroles de la Alameda”, el artista Manuel García Perales ha diseñado una obra cargada de simbolismo donde la esencia gaditana se funde con la devoción marismeña.
CÁDIZ | Redacción Periódico Rociero | La Real Hermandad del Rocío de Cádiz ha desvelado uno de sus secretos mejor guardados de cara a la próxima Romería: la proclama de cultos 2026. La obra, salida de los pinceles de Manuel García Perales, es una pieza de una riqueza simbólica excepcional que explica visualmente por qué la carreta de la filial gaditana es considerada un trozo de la ciudad de Cádiz en las arenas.
El diseño está presidido por una capilla central que simula la icónica carreta de plata de la hermandad, custodiando la fotografía de la Santísima Virgen. La composición recupera la memoria histórica de su sede canónica, al incluir dos ángeles inspirados en los que antiguamente sostenían el escudo en la portada principal de la Parroquia de San José, un detalle que ha emocionado especialmente a los hermanos más veteranos.
La simbología local cobra protagonismo absoluto al flaquear el conjunto con dos de los emblemáticos faroles de la Alameda gaditana. Estos elementos no solo son patrimonio de la ciudad, sino que tienen un vínculo directo con la corporación, ya que son idénticos a los que iluminan la fachada de la Casa de Hermandad en la Aldea, regalo de la capital a sus rocieros. Como curiosidad histórica, la proclama recuerda que fue precisamente la arquitectura de la Alameda de Cádiz la que sirvió de inspiración directa para el diseño de la majestuosa carreta del Simpecado.
El conjunto se remata en su parte inferior con un homenaje a la identidad parroquial y de ciudad. Aparece la capilla de la portada de San José con la imagen del Bendito Patriarca, escoltado por los Santos Patronos Servando y Germán, todo ello cerrado por la inconfundible balaustrada de la Alameda. Con esta obra, García Perales no solo convoca a los cultos, sino que reafirma el orgullo de una hermandad que lleva la luz de la Caleta y el aroma de San José hasta las plantas de la Blanca Paloma.







