El Santuario de Nuestra Señora del Rocío acogió la emotiva Misa de Clausura y Acción de Gracias que puso el broche de oro a las tradicionales Colonias Infantiles de Verano de la Hermandad del Rocío de La Macarena. La celebración eucarística reunió a más de ochenta niños beneficiarios junto a sus monitores en una jornada repleta de fe y agradecimiento.
SEVILLA | Redacción periódico rociero | El Santuario de Nuestra Señora del Rocío se convirtió en el escenario de una jornada cargada de devoción y alegría tras la celebración de la Santa Misa de Acción de Gracias.
Este solemne acto litúrgico sirvió para clausurar oficialmente la trigésimo primera edición de las Colonias Infantiles de Verano, una emblemática iniciativa social organizada por la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de la Macarena.
La eucaristía comenzó puntualmente a las 19:00 horas del pasado 11 de julio y estuvo presidida por el reverendo Francisco del Barco. El acompañamiento musical aportó una gran solemnidad a la tarde, gracias a la participación de hermanos pertenecientes a distintas etapas del Coro Oficial de la corporación macarena, quienes unieron sus voces a los pies de la Blanca Paloma.
En el altar mayor del templo almonteño se congregaron los más de ochenta niños y niñas que disfrutaron de estos días de convivencia en la aldea. El éxito de esta edición ha sido el resultado directo del esfuerzo y trabajo coordinado entre la Diputación de Juventud y la Diputación de Caridad y Obras Asistenciales de la hermandad sevillana.
Tras finalizar el acto religioso, los oficiales de la Junta de Gobierno expresaron su gratitud a las entidades colaboradoras y al equipo de monitores por hacer posible un año más este proyecto de amor y fraternidad.







