La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Rincón de la Victoria ha vivido un acontecimiento histórico con la recepción y entronización de una Santa reliquia de San Juan Pablo II. El sagrado resto canónico ha quedado oficialmente incorporado al remate de orfebrería de su nuevo Simpecado, un hito que marca un antes y un después en el patrimonio devocional de la corporación rociera.
RINCÓN DE LA VICTORIA | Redacción periódico rociero | El pasado sábado 12 de septiembre de 2026 quedará guardado con letras de oro en los anales de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Rincón de la Victoria. En un ambiente de profunda fe y emoción, la corporación celebró el solemne acto de recepción y entronización de una Santa reliquia de San Juan Pablo II, el recordado Papa que invitó al mundo entero a «ser rocieros».
La ceremonia tuvo su momento culminante a las 20:00 horas, en el marco de la Solemne Misa Sabatina celebrada en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Victoria. La sagrada liturgia estuvo presidida por el Rvdo. P. D. Leandro Carrasco Bootello, párroco del templo y Director Espiritual de la Hermandad, quien destacó en su homilía la profunda vinculación espiritual del santo pontífice polaco con la devoción a la Blanca Paloma.
A partir de este momento, la Santa reliquia presidirá cada caminar y cada rezo de los hermanos, ya que quedará en el remate orfebre del nuevo Simpecado de la Hermandad, enriqueciendo de manera extraordinaria su patrimonio e iconografía.
El apartado musical de la celebración corrió a cargo del propio coro de la Hermandad, cuyas voces e instrumentos aportaron solemnidad y el indiscutible pellizco rociero a una eucaristía que congregó a numerosos fieles, hermanos y devotos. Con esta histórica entronización, la Hermandad de Rincón de la Victoria consolida su crecimiento y deja un legado imperecedero para las futuras generaciones de rocieros en la localidad.







