El Grupo Parroquial rociero conmemoró sus orígenes en un emotivo acto en la calle Hogar que reunió a vecinos, autoridades y representantes eclesiásticos.
ALCORCÓN | El pasado 28 de marzo quedará marcado en la memoria colectiva del Grupo Parroquial tras la celebración de la Bendición del Azulejo Fundacional, un símbolo que ya preside la fachada del número 68 de la calle Hogar. El acto tuvo lugar tras la finalización de las obras de mejora del edificio donde nació la corporación y que actualmente sirve como sede provisional.
La ceremonia comenzó puntualmente a las 12:00 horas, coincidiendo con el rezo del Ángelus, un momento de recogimiento que dio paso al descubrimiento de la pieza cerámica. El azulejo, que representa los cimientos y el camino recorrido por el grupo, fue bendecido ante la presencia de numerosos fieles y vecinos que no quisieron perderse esta cita histórica.
La nota musical de la jornada la puso el Coro Azahara, cuya actuación acompañó el rito de bendición, aportando la solemnidad y el sentimiento propios de las grandes ocasiones. Al finalizar el acto protocolario, los asistentes disfrutaron de un rato de convivencia vecinal, reafirmando el carácter familiar y de unión que define a este Grupo Parroquial desde sus inicios.
El evento contó con el respaldo y la colaboración del Ayuntamiento de Alcorcón, la Parroquia Santa María la Blanca y la Casa de Cultura Andaluza, instituciones que acompañaron a los hermanos en este día tan significativo. Con este nuevo hito, el Grupo Parroquial no solo embellece su sede, sino que deja una huella imborrable de su historia en las calles de la ciudad.







