PERIÓDICO ROCIERO | La distancia kilométrica nunca ha supuesto un freno para que el fervor a la Virgen almonteña eche raíces profundas en tierras catalanas. Un ejemplo de constancia es la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Cornellá de Llobregat, una corporación eclesiástica plenamente constituida que ha consolidado el área metropolitana de Barcelona como un punto de encuentro clave para la convivencia y la tradición en torno a esta advocación mariana.
Su trayectoria demuestra cómo la identidad colectiva y la fe compartida pueden superar cualquier barrera geográfica, asentándose con fuerza en una sociedad diversa y multicultural.
Establecida por la iniciativa de un grupo de vecinos deseosos de mantener los lazos con sus raíces y transmitir sus creencias a su entorno actual, la Hermandad de Cornellá destaca por mantener una agenda de cultos y actividades muy activa durante los doce meses del año.
La vida de la corporación no se limita en absoluto a los días de la romería en el municipio de Almonte. Sus integrantes dinamizan la vida parroquial y civil del municipio mediante la celebración de sus cultos mensuales obligatorios, conferencias formativas, encuentros culturales y una relevante tarea social encauzada a través de su vocalía de caridad.
Los locales y la sede de la entidad funcionan diariamente como un espacio abierto donde se preservan las costumbres populares, el aprendizaje musical de la flauta y el tamboril, y la memoria de las vivencias compartidas.
El principal logro de esta Hermandad radica en su exitoso relevo generacional, logrando que jóvenes nacidos en Catalunya asuman el legado de sus mayores con idéntico respeto, rigor litúrgico y compromiso.
Esta implicación de la juventud asegura la continuidad de una entidad que ya forma parte indispensable del tejido asociativo y religioso del Baix Llobregat. En cada misa oficial, en los proyectos benéficos locales y en los cantos que entonan juntos, queda demostrado que la Hermandad de Cornellá sigue creciendo sobre los pilares fundamentales de la oración, la formación y la ayuda fraterna al prójimo.
Periódico rociero / Lluis Samper / Cornellá







