La Real Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío de Huelva ha presentado un exhaustivo proyecto de conservación para su emblemática insignia, estrenada en 1991. El diagnóstico, elaborado por el Taller Andaluz de Conservación y Restauración de Obras de Arte (TACROA), descarta daños estructurales graves pero aconseja una intervención preventiva de siete meses para frenar el desgaste por el uso, una actuación que no costeará la hermandad y que se ejecutará solo cuando se consigan fondos externos.
HUELVA | Redacción periódico rociero | La Real Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío de Huelva ya tiene definida la hoja de ruta técnica para proteger su mayor tesoro patrimonial y devocional. La corporación abordó en asamblea extraordinaria la propuesta de intervención para su Simpecado, un minucioso plan diseñado por el Taller Andaluz de Conservación y Restauración de Obras de Arte (TACROA) que lideran los especialistas Pedro E. Manzano Beltrán y Carmen Teresa Librero Vilches. La junta de gobierno ha dejado claro que los trabajos se iniciarán únicamente cuando se obtenga la financiación necesaria a través de vías externas, garantizando que el coste de la restauración no suponga un perjuicio para las arcas de la hermandad.
El estudio científico comenzó en mayo con un examen organoléptico y culminó con la entrega de un informe de diagnóstico que aporta tranquilidad a los hermanos. Los técnicos aseguran que la integridad del Simpecado no corre peligro y que puede seguir utilizándose, ya que las alteraciones detectadas se deben al desgaste natural del uso y del paso del tiempo. Entre los deterioros visibles se encuentran pérdidas y desprendimientos de hilos, alteración de las sedas en los tondos, ennegrecimiento de los elementos metálicos y el desgaste del terciopelo verde en la zona de agarre. Por el contrario, la estructura interna de titanio que se le incorporó en el año 2018 se mantiene en perfectas condiciones.
La propuesta de TACROA establece un plazo máximo de ejecución de siete meses y se divide en seis grandes etapas que comienzan con estudios previos a través de lupa binocular y luz transmitida, además de pruebas de estabilidad en fibras, tintes y metales. A continuación, se procederá a una limpieza profunda mediante microaspiración protegida y test de solubilidad para retirar la suciedad acumulada. Posteriormente, se retirarán los zurcidos antiguos no originales y se alineará el terciopelo base con humedad controlada, dando paso a la consolidación de los hilos metálicos sueltos y al tratamiento de las pérdidas materiales. La intervención continuará con la reintegración de hilos y sedas, aplicando un criterio de discernimiento que permita diferenciar el trabajo nuevo del original, para finalizar con las actuaciones directas sobre la orfebrería de plata y la restauración de los rostros y las manos de la imagen.
Este Simpecado posee un alto valor histórico y sentimental para la filial onubense. Bendecido el 8 de diciembre de 1990, realizó su primer camino hacia la aldea de Almonte en la romería de 1991. Fue diseñado y confeccionado en Huelva por las Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote, empleando alrededor de tres kilos de hilo de oro en una imponente obra de 175 por 101 centímetros. La pieza cuenta con una imagen de la Virgen en plata policromada entronizada sobre una concha peregrina de plata repujada. A lo largo de su historia ha tenido tres intervenciones documentadas en los años 2000, 2018 y 2020, además de otras reparaciones puntuales que no quedaron registradas en su momento.
Uno de los puntos más destacados del informe técnico afecta a los numerosos exvotos, broches y recuerdos que los devotos prenden en la tela. Los restauradores advierten que estas piezas perforan el terciopelo y provocan desgarros estructurales, además de tapar la belleza del bordado original. Por ello, el proyecto plantea catalogar individualmente cada joya, retirarla del Simpecado y exhibirlas juntas en una vitrina horizontal diseñada exclusivamente para este fin.
Asimismo, el plan concluye con estrictas pautas de conservación preventiva para el futuro. Una vez restaurado, el Simpecado contará con una funda protectora a medida confeccionada en algodón descrudado y neutro. Para sus periodos de exposición, se fabricará una vitrina con materiales inertes y un plano inclinado que evite las deformaciones por gravedad. Con este exhaustivo proyecto, la Hermandad de Emigrantes se asegura de preservar su gran seña de identidad con el objetivo, como recalcan sus restauradores, de «que el Simpecado siga haciendo camino» durante las próximas décadas.







