El pasado 1 de mayo, el Grupo Joven de la Hermandad del Rocío de Sanlúcar de Barrameda protagonizó una jornada que combinó la reflexión cristiana de la mano de Aroa Cuevas con la alegría de los más pequeños en las calles del centro.
SANLÚCAR DE BARRAMEDA | Redacción periódico rociero | El pasado 1 de mayo, la juventud rociera de Sanlúcar de Barrameda vivió una intensa jornada de fe y convivencia con la celebración de la Cruz de Mayo, una cita organizada por el Grupo Joven de la corporación que congregó a un gran número de fieles. Los actos dieron comienzo a las 11:30 horas con la exaltación de la Santa Cruz, un momento de profunda relevancia espiritual en el que se puso en valor este símbolo central de la fe cristiana. La intervención fue realizada por la hermana y miembro de la junta de gobierno, Dña. Aroa Cuevas Mendoza, quien ofreció una sentida reflexión que sirvió como apertura perfecta para un día lleno de vivencias compartidas.
Tras el acto de exaltación, la emoción se trasladó al exterior con la celebración de la Romería Infantil. Los niños y niñas fueron los absolutos protagonistas, recorriendo las calles del centro en una colorida comitiva que logró evocar la esencia de la Romería de Pentecostés. Con su ilusión y alegría, los más pequeños trasladaron a los vecinos el espíritu del camino, demostrando la fuerza del relevo generacional en la devoción a la Blanca Paloma y llenando de vida el corazón de la localidad.
Como broche de oro a este día festivo, los asistentes disfrutaron de un tiempo de convivencia en el patio de la Casa de Hermandad. En este espacio se generó un ambiente de cercanía y fraternidad, donde hermanos y allegados pudieron compartir momentos de encuentro y alegría. El servicio de barra con precios asequibles facilitó que las familias alargaran la jornada en una celebración que ha dejado un gran sabor de boca entre la juventud y el resto de la comunidad rociera, reafirmando la importancia de mantener vivas estas tradiciones populares.







