La Hermandad del Rocío de Niebla ha anunciado la organización de su anual peregrinación andando de promesas hacia Almonte para el próximo 12 de octubre. Como principal novedad de esta edición, la corporación ha modificado el horario habitual de salida por motivos ajenos a la entidad, fijando el inicio de la marcha a primera hora de la tarde con el objetivo de llegar a la aldea para unirse al rezo de la salve en acción de gracias.
NIEBLA | Redacción periódico rociero | La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Niebla ya se encuentra perfilando todos los detalles para una de las citas más emotivas y esperadas de su calendario anual: la tradicional peregrinación andando de promesas. Este acontecimiento, que congrega cada año a numerosos devotos de la localidad, se llevará a cabo el próximo 12 de octubre y servirá una vez más como punto de encuentro para la fe, la convivencia y el agradecimiento a la Blanca Paloma.
La principal particularidad de la convocatoria de este año radica en la modificación de su programación horaria. La junta de gobierno ha informado a sus hermanos y vecinos de que, por causas completamente ajenas a la organización de la propia hermandad, la hora de salida ha tenido que ser reajustada. De este modo, la comitiva partirá de manera oficial a las 14:30 horas desde la Casa de Hermandad de Niebla, iniciando desde ese punto el recorrido a pie que separa el municipio de las plantas de la Santísima Virgen.
Según las estimaciones organizativas de la marcha, la hora de llegada de los peregrinos a la aldea almonteña está prevista de forma aproximada entre las 20:00 y las 20:30 horas de la tarde. El diseño de este nuevo horario persigue un fin muy concreto, que es permitir que todos los participantes se unan a tiempo al rezo colectivo de la salve a su llegada. Este acto se convertirá en el epicentro de la jornada como una muestra pública y sincera de gratitud por todas las intenciones y promesas cumplidas a lo largo del año.
Desde la corporación rociera se ha querido subrayar el doble propósito que engloba esta cita mariana. Por un lado, la peregrinación se concibe con la finalidad técnica y logística de facilitar a todos los hermanos el cumplimiento de sus promesas personales y familiares de una forma mucho más cómoda, coordinada y segura a lo largo del camino. Por otro lado, la marcha se erige como una herramienta idónea para seguir fomentando de forma activa la devoción a la Virgen del Rocío y, al mismo tiempo, estrechar los lazos de convivencia, hermandad y unión fraternal entre todos los miembros que componen la filial.







