Más de 250 niños de hermandades y colegios onubenses llenaron de vida las calles de la capital, en una jornada marcada por el estreno de la nueva carreta donada por el Hermano Mayor.
HUELVA | Redacción Periódico Rociero | La Real Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío de Huelva ha vuelto a demostrar que el relevo generacional está más vivo que nunca. La capital onubense fue testigo el pasado 23 de abril de una de las jornadas más entrañables de su calendario: la celebración del V Camino Rociero Infantil, que congregó a alrededor de 250 pequeños romeros.
Ataviados con sus mejores trajes flamencos, niños procedentes de los grupos infantiles de Emigrantes, así como de las hermandades de Huelva, Santa Cruz, Oración en el Huerto, Estudiantes, La Cena y Tres Caídas, compartieron camino con alumnos de los colegios Teresianas y María Inmaculada. Una convivencia que contó con el respaldo fundamental de la Autoridad Portuaria de Huelva como patrocinador.
El estreno de una nueva joya para la cantera
El momento más significativo de la tarde se vivió con el estreno de la nueva carreta, una generosa donación del actual Hermano Mayor, Jesús María Muñoz Muñoz. Esta pieza, que portó con orgullo el histórico segundo Simpecado de la hermandad (el cual presidió los actos entre 1973 y 1989), fue bendecida por el capellán Longino Abengózar Muñoz durante la parada en la Hermandad de San Francisco.
El cortejo, que partió desde el monumento a la Virgen del Rocío en la Plaza del Punto, dejó estampas inolvidables a su paso por la Plaza Niña, donde visitaron a las Hermanas de la Cruz, y la iglesia de la Concepción, antes de recogerse en la casa de hermandad bajo los sones del coro joven de Emigrantes.
Un esfuerzo colectivo
Detrás del éxito de este camino se encuentra el trabajo incansable de la vocalía de juventud y de la junta de gobierno presidida por José Francisco Garrido Cruzado. Especial mención merecen las madres de los talleres infantiles y el cuidado exorno floral de la Floristería Las Mimosas, que junto a un nutrido grupo de empresas colaboradoras y hermanos como Belén Requena, Beni Suiero o Carmen Reina, hicieron posible que el espíritu de la Blanca Paloma inundara el corazón de los más pequeños.







