PERIÓDICO ROCIERO | Desde la histórica e ilustrada villa de La Carolina, el espíritu rociero late con un fervor inquebrantable que cruza las fronteras de Sierra Morena para llegar hasta las marismas almonteñas. La Hermandad de Ntra Sra del Rocío de La Carolina ha sabido labrar una historia de devoción, esfuerzo y hermandad que emociona a todo el municipio jienense.
Como filial número 119, esta corporación fundada en el año 2006 representa el punto de encuentro de cientos de devotos. A pesar de los kilómetros que separan su sede canónica en la Parroquia de San Carlos Borromeo de la aldea onubense, los peregrinos carolinenses cumplen fielmente cada año con su presentación y su caminar.
Vivir el Rocío desde esta localidad significa llevar la medalla con orgullo y mantener la llama de la fe encendida durante todo el año. Así lo demuestran en sus cultos, la misa de acción de gracias o su participativo altar en la festividad del Corpus Christi.
Esta corporación cuenta con gran apoyo local y ha ganado una gran proyección, tal y como se destaca en las plataformas digitales y boletines rocieros.
La devoción a la Blanca Paloma en La Carolina es, en definitiva, un puente de amor, tradición y devoción que une a todo un pueblo con la Reina de las Marismas.
Periódico rociero / Juan Manuel Ruiz / La Carolina







