La corporación portuense retoma esta noche una de sus citas formativas y espirituales más arraigadas, la cual congrega de manera semanal a un nutrido grupo de fieles. El encuentro de oración comunitaria se llevará a cabo a partir de las 21:00 horas en el conocido salón de actos Marismas de la sede social de la Hermandad.
EL PUERTO DE SANTA MARÍA | Redacción periódico rociero | La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de El Puerto de Santa María mantiene fielmente sus pilares de culto y formación con la convocatoria, hoy jueves 1 de octubre, de una nueva Celebración de la Palabra de Dios. Esta importante actividad de carácter interno representa uno de los momentos de unión religiosa más esperados de la semana para los miembros de la corporación rociera gaditana, sirviendo como un espacio idóneo para el recogimiento y el encuentro con las Sagradas Escrituras.
La cita de oración tendrá lugar en su horario habitual de las 21:00 horas en el salón de actos Marismas, ubicado en la casa de hermandad de la calle Los Moros. La junta de gobierno subraya la relevancia de este acto litúrgico semanal, consolidado con el paso de los años, ya que congrega habitualmente a más de un centenar de personas que acuden de forma ininterrumpida para estrechar sus lazos en torno a la fe mariana.
Este encuentro no solo sirve como un paréntesis de recogimiento espiritual dentro de las rutinas diarias de los feligreses, sino que se alza como el motor formativo básico que impulsa la activa agenda de la corporación portuense para los próximos meses de otoño. La masiva implicación de los hermanos en estas jornadas de los jueves refuerza la vida interna de la entidad y constata la profunda devoción que el pueblo de El Puerto profesa hacia la Blanca Paloma.
Desde la junta de oficiales de la hermandad se reitera la invitación formal a todos los hermanos, fieles y colectivos devotos de la localidad a participar activamente en el rezo de esta noche. Se espera que, bajo el cobijo de su bendito Simpecado, la casa de hermandad vuelva a vivir una enriquecedora velada de convivencia rociera, oración compartida y crecimiento en los valores cristianos.







