La Parroquia de la Sagrada Familia acogió la pasada semana el Solemne Triduo y la Función Principal, actos que marcan el camino espiritual de la hermandad hacia la Romería 2026.
SAN FERNANDO | Redacción Periódico Rociero | La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de San Fernando ha vivido unos días de intensa actividad espiritual y comunitaria. El pasado sábado, 25 de abril, la corporación puso el broche de oro a sus cultos principales con la celebración de la Solemne Función Principal de Instituto, una cita que congregó a la familia rociera isleña en la Parroquia de la Sagrada Familia para realizar su pública protestación de fe.
La Eucaristía, que dio comienzo a las 20:00 horas, estuvo presidida por el Rvdo. P. D. José Manuel Carrascosa Moreno, quien destacó en su homilía la importancia del compromiso del hermano rociero en su vida diaria. Esta función fue la culminación de un camino de preparación que se inició el miércoles anterior con el Solemne Triduo Preparatorio, oficiado por el Rvdo. P. D. Miguel Ángel Ventura Naranjo durante los días 22, 23 y 24 de abril.
Estos cultos han servido para estrechar lazos entre los hermanos y fortalecer la devoción a la Blanca Paloma en una sede de la Sagrada Familia que ha lucido sus mejores galas para la ocasión.
Con la mirada ya puesta en el próximo Pentecostés, los rocieros de San Fernando descuentan los días para el reencuentro con su Simpecado por las arenas, tras haber renovado su fe en una semana que ha sido puro testimonio de hermandad y amor a la Santísima Virgen.







