El municipio de Carmona vive hoy una de sus jornadas más emotivas y tradicionales del año con la celebración de la Romería de la Virgen de Gracia. Entre el gran cortejo de fieles destaca la masiva participación de la Hermandad del Rocío de la localidad, cuyos hermanos inician esta mañana un esperado día de fe, cantes y convivencia en torno a su Patrona para dar la bienvenida a un mes de septiembre histórico.
CARMONA | Redacción periódico rociero | El día grande ha llegado para los devotos de Carmona con el inicio oficial de la Romería de la Virgen de Gracia en este domingo 6 de septiembre.
Bajo un ambiente de alegría compartida y devoción arraigada, la comitiva ha partido a los caminos para escoltar a la Patrona en una jornada donde la Hermandad del Rocío de la localidad ha cobrado un especial protagonismo, sumándose de forma corporativa para estrechar los lazos de fraternidad que unen a ambas corporaciones marianas.
Bajo el emotivo lema «Rocío eres nuestra Gracia», el colectivo rociero completó a lo largo de las últimas semanas los preparativos de logística para esta cita. Los asistentes a la jornada de convivencia, que formalizaron su plaza mediante una tarjeta de 35 euros que incluye una tapa en la parada oficial, disfrutan ya de un itinerario coordinado al detalle gracias a la labor de miembros de la organización como Daniel Lomares, encargado de la gestión previa de las confirmaciones telefónicas.
El discurrir del camino está dejando las habituales estampas de hermandad, donde las guitarras, las palmas y los sones rocieros se entrelazan de forma natural con los vítores a la Virgen de Gracia. Desde la junta de gobierno se ha remarcado la importancia de estar presentes en este inicio de septiembre, un mes cargado de simbolismo para todo el pueblo, demostrando que la fe a la Blanca Paloma también sabe hacerse presente y humilde junto a las tradiciones históricas de su propia tierra.
Por delante queda una intensa tarde de convivencia en los terrenos de la romería antes del regreso del simpecado y la Santísima Virgen a su templo. Con este gran despliegue y una participación ejemplar, los rocieros de Carmona vuelven a demostrar que los mejores ratos y los recuerdos más duraderos son aquellos que se viven y se comparten siempre entre hermanos.







