DIRECCIÓN PERIÓDICO ROCIERO | Francisca Durán Redondo | Vamos por la calle con la cabeza agachada, mirando el móvil, esquivando la mirada de los demás como si cruzarse con otra alma fuera peligroso. Nos da miedo detenernos. Nos da pánico que alguien nos pida un minuto, una moneda o un abrazo, porque llevamos el tiempo tan justo que regalar un trozo de nuestro día nos parece un lujo inalcanzable.
Nos estamos volviendo islas de cemento. Nos rodeamos de pantallas para no ver la soledad del anciano que vive en el piso de arriba, o el desgaste en los ojos de esa madre que no llega a fin de mes. Hemos cambiado el calor de un abrazo por un mensaje rápido en el teléfono. Pero la vida no se mide por los planes que tachas en una lista, sino por las veces que fuiste capaz de frenar en seco para levantar a alguien que se había venido abajo. La verdadera ayuda no se ofrece desde arriba, se da de igual a igual, partiendo el pan y compartiendo las lágrimas del que sufre.
Necesitamos recuperar la ternura que se nos ha ido secando por el camino. Hace falta limpiar el interior y recordar que la compasión es lo único que nos salva de convertirnos en máquinas. Por eso, cuando el peso del egoísmo nos arrastra hacia el suelo, la única salida real es levantar los ojos hacia Ella.
La Virgen del Rocío no quiere que le compongamos versos grandilocuentes ni que le repitamos palabras huecas que se dicen por costumbre. Ella prefiere el silencio de quien se arrodilla con el alma rota y deshecha, buscando consuelo. Es el refugio seguro donde no hace falta fingir que todo va bien.
Las manos de la Virgen siempre nos muestran al Pastorcito Divino.
La mirada de ese pequeño tiene el poder absoluto de desarmar cualquier orgullo, de recordarnos que vinimos a este mundo vacíos y que nuestra única tarea verdadera es cuidarnos los unos a los unos.
No entendemos la vida sin buscar su amparo, porque en sus rostros encontramos la fuerza para romper nuestras corazas y salir a la calle dispuestos a sanar las heridas del mundo con el amor que podemos.
Francisca Durán Redondo
Directora de periodicorociero.es







