La Real e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Moratalaz inicia hoy sus cultos principales en la Parroquia de Nuestra Señora de los Apóstoles. Unos días de fe que culminarán con la presencia del Cardenal Rouco Varela y que vienen marcados por un cartel cargado de simbolismo bajo la autoría de Guillermo Jesús Ortega Ramos.
MADRID | Redacción periódico rociero | La comunidad rociera de Madrid tiene desde hoy una cita ineludible en el barrio de Moratalaz. La Real e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora del Rocío celebra, durante los días 8, 9 y 10 de mayo, su Solemne Triduo en honor a su venerada titular. Estos cultos, que sirven como antesala espiritual para la próxima Romería de Pentecostés 2026, tendrán lugar en su sede cultual, la Parroquia de Nuestra Señora de los Apóstoles (Luis de Hoyos Sáinz, 94 bis), y contarán con la predicación de D. José Manuel Lozano Zazo, Director Espiritual de la corporación.
Un programa de fe y hermandad
El calendario de actos arranca este viernes y sábado a las 19:00 horas con el rezo del Santo Rosario, seguido de la Santa Eucaristía a las 19:30 horas. La jornada del sábado será especialmente emotiva, ya que se procederá al juramento e imposición de medallas a los nuevos hermanos que pasan a formar parte de la nómina de esta familia rociera.
El domingo 10 de mayo marcará el punto álgido de las celebraciones. A las 10:00 horas, la carreta portadora del Bendito Simpecado recorrerá las calles del barrio en una salida de romeros que llevará la esencia de las marismas a la capital. Tras el rezo del Ángelus a las 12:00 horas durante el recorrido, se celebrará a las 13:00 horas la Misa de Clausura. Esta función principal estará presidida por el Excmo. y Rvdmo. Cardenal Arzobispo Emérito de Madrid, D. Antonio María Rouco Varela, y contará, como todos los días anteriores, con el acompañamiento musical del Coro de la Hermandad.
«La luz de mi vida»: Un cartel para la historia
Junto a los cultos, la Hermandad ha desvelado su cartel anunciador para este 2026, una obra de D. Guillermo Jesús Ortega Ramos que se presenta bajo el lema «La luz de mi vida». La pieza es un compendio teológico y sentimental donde la luz representa a Cristo y al Espíritu Santo, señalando a la Virgen como la «portadora de la luz» y guía del creyente.
El diseño integra elementos fundamentales de la identidad de la Hermandad: desde la Paloma que simboliza Pentecostés hasta la carreta que porta el Simpecado. No faltan referencias al traslado de la Virgen vestida de Pastora hacia Almonte, la emblemática «Lágrima» de la corporación y la unión simbólica de los dos templos de referencia: el Santuario Nacional del Rocío y la Parroquia de los Apóstoles. En el centro, la medalla de la Hermandad late como el corazón de Moratalaz, rodeada de una multitud de peregrinos que avanzan unidos en fe.
Como broche de oro a este anuncio, la Hermandad ha compartido una oración que resume el espíritu de este año: «Ven Espíritu Santo, llena nuestros corazones y haznos luz en el camino de nuestra madre».







