PERIÓDICO ROCIERO | El calendario litúrgico nos invita a detenernos en las enseñanzas que guían el caminar diario de los creyentes.
El pasaje evangélico correspondiente al domingo 28 de junio de 2026, tomado de san Mateo, plantea una profunda reflexión acerca de las prioridades del cristiano, la necesidad de asumir las cargas personales con entereza y el inmenso valor que posee la hospitalidad hacia los semejantes.
En sus líneas, el Maestro recuerda que los pequeños gestos de generosidad, como el ofrecer un vaso de agua fresca a quien lo necesita, conllevan una recompensa trascendental que no se desvanece con el tiempo.
Esta llamada a la entrega y al desprendimiento se conecta de forma directa con la vivencia espiritual de los devotos de la Sagrada Imagen de Almonte. Quienes participan de esta devoción comprenden bien la dinámica de la hospitalidad, pues cada año se repite la experiencia de abrir las puertas, compartir el sustento y brindar auxilio a los compañeros de comitiva sin esperar nada a cambio.
La herencia de fe que custodia la gran familia rociera se fundamenta en ese espíritu de servicio desinteresado, donde el prójimo es recibido con el mismo esmero con el que se acogería a una dignidad profética.
Asimismo, la exigencia evangélica de caminar ligeros de equipaje y con el corazón puesto en lo verdaderamente importante cobra un sentido especial en este periodo estival. Tras las grandes celebraciones de la primavera, la comunidad de fieles asimila las vivencias compartidas bajo la mirada de la Madre de Dios para trasladar esas lecciones de fraternidad a la rutina diaria.
La verdadera devoción no concluye al finalizar las jornadas de convivencia, sino que se manifiesta en la constancia de mantener encendida la caridad en cada hogar, cooperando activamente en la construcción de una convivencia armónica basada en la ayuda mutua.
Periódico rociero / J. Ruiz / Sacerdote S.J / Salamanca







